Usulután. La Fiscalía General de la República (FFGR) logró que el pandillero Moris Antonio Portillo Palacios sea condenado a 277 años de prisión por graves delitos cometidos en el distrito de Jiquilisco, Usulután.
El terrorista fue declarado culpable de cometer 5 homicidios agravados, 5 extorsiones agravadas, 5 casos de proposición y conspiración para cometer el delito de homicidio agravado, un caso de actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas y organizaciones terroristas.
Además, el Tribunal Segundo contra el Crimen Organizado J2 de San Miguel, condenó a José Darío Ruiz Peraza, alias mentiroso, a 267 años de cárcel por homicidio agravado, actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas, extorsión agravada, proposición y conspiración en el delito de homicidio, y organizaciones terroristas.

Inmer Adiel García Benítez, alias Lincoln, fue condenado a 222 años de cárcel por extorsión agravada, proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado y organizaciones terroristas, y a Dilver Antonio Hernández Mejicanos, alias trastornado de Tayni Wayni, fue declarado culpable de cometer los delitos de extorsión agravada, proposición y conspiración para cometer el delito de homicidio agravado y organizaciones terroristas. Por estos crímenes fue condenado a 194 años de cárcel.
Mientras que Selvin Marilan Salmerón Maravilla fue sentenciado a 122 años de prisión por organizaciones terroristas, proposición y conspiración en el delito de homicidio, y extorsión agravada.

A 101 fue condenado Kevin Alexis Pérez Martínez, alias frizer, por organizaciones terroristas, proposición y conspiración en el delito de homicidio, extorsión agravada, actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas.
22 pandilleros más fueron condenados a penas de prisión que van desde los 8 hasta los 84 años. Todos pertenecen al programa Shulton de la MS-13.


La FGR acusó a esta estructura de cometer cuatro homicidios agravados, ocho extorsiones agravadas, 17 casos de proposición y conspiración en el delito de homicidio, actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas (droga), desaparición de personas, cohecho propio y organizaciones terroristas.
Los crímenes ocurrieron entre febrero y agosto de 2020 en distintos cantones del distrito Jiquilisco, en Usulután.
La investigación fiscal estableció que entre febrero y abril de 2020 la pandilla ordenó asesinar a 4 sujetos por pertenecer a otras clicas.
Mientras que las víctimas de extorsión eran comerciantes y transportistas que pagaban mensualmente la renta a la pandilla a cambio de no ser asesinados o cerrarles los negocios.
Todos los procesados estuvieron presentes en la vista pública y ya están cumpliendo su condenas en un distintos centro penal del país.

