Sonsonate. Tras una investigación exitosa, la Fiscalía General de la República (FGR) logró que 20 integrantes activos de la pandilla 18 Sureños recibieran condenas de hasta 138 años de prisión por haber cometido múltiples delitos en perjuicio de siete víctimas.
Las investigaciones permitieron determinar que estos delincuentes operaban desde el año 2019 hasta 2023, en los cantones Cuntán, El Guayabo, Cuyagualo, Los Mangos, Joya de Cerén, San Isidro, Las Higueras, Las Lajas, San Luis y otros sectores del distrito de Izalco y municipio de Sonsonate Este.
Los delincuentes le exigían a las víctimas dinero mensual en concepto de extorsión y les advertían que de no cumplir atentarían en contra de ellos.


Entre los sentenciados se encuentra Fernando Antonio Galán Centeno, quien tenía rango de encargado de cancha, y fue sentenciado a 138 años de prisión por los delitos de agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en modalidad continuada en perjuicio de cuatro víctimas. El imputado fue procesado en calidad de ausente.
Ese mismo rango tenía René Alonso Arévalo Tepaz, alias sayco o pilato, y fue sentenciado a 90 años de prisión. Los colaboradores Francisco Alexis Arévalo Tepaz fue condenado a 84 años, y Daniela Yovana Fuentes Aguilar recibió condena de 68 años; ambos fueron juzgados por los delitos de agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en modalidad continuada.
Por esos mismos delitos fueron condenados a 53 años de prisión el colaborador Ademir Manuel de Jesús Monge Segura, alias trico; los homeboys Napoléon Calzadilla Segura, alias Napo, y José Antonio Hernández Ramírez, alias micifú, fueron sentenciados a 45 años de cárcel.
En este juicio 16 pandilleros recibieron sentencias por los delitos de agrupaciones ilícitos y extorsión agravada en modalidad continuada y cuatro fueron procesados solo por agrupaciones ilícitas.
La FGR y gracias al apoyo del Centro de Intervención de las Telecomunicaciones (CITE) y la Policía Nacional Civil (PNC) se logró individualizar a y capturar a 18 delincuentes, mientras que dos están calidad de ausentes, pero gracias a las reformas al Código Penal pudieron ser procesados junto con la estructura.
La condena fue impuesta por el Tribunal Tercero Contra el Crimen Organizado de Santa Ana.

