Soyapango, San Salvador. El trabajo investigativo realizado por la Fiscalía General de la República (FGR) logró condenas de hasta 300 años de prisión en contra de 39 integrantes (32 presentes y siete ausentes) de una banda delincuencial que cometió 26 casos de robo agravado y cuatro de homicidio agravado entre 2019 y 2023 a escala nacional.
Durante este período la estructura perfiló y robó dinero a personas que realizaban transacciones financieras en agencias bancarias de los departamentos de Santa Ana, Sonsonate, La Libertad, Cuscatlán, San Salvador, La Paz y Cabañas. En cuatro ocasiones no solo robaron el dinero, sino también mataron con arma de fuego a igual número de víctimas, de acuerdo con las investigaciones.
Uno de esos homicidios lo perpetraron en mayo de 2021 en el distrito de Cojutepeque, municipio de Cuscatlán Sur, departamento de Cuscatlán, contra una reconocida docente. A ella la interceptaron cuando salió de un banco y la asesinaron al resistirse al robo.
La estructura fue dirigida por tres sujetos: Marvin Geovany García Sosa, Aurelio Wilfredo Vásquez y Misael Alberto Hernández Hernández, según demostró la prueba documental, testimonial y pericial que presentó la Fiscalía en el juicio; la evidencia reveló también la jerarquía que tenían en la estructura, que fue desarticulada en 2023.
La sentencia más alta fue impuesta a Marvin Geovany García Sosa, a quien se condenó a 300 años de prisión, de los cuales 14 son por agrupaciones ilícitas, 100 años por dos casos de homicidio agravado, 180 por 15 casos de robo agravado y seis años por robo agravado tentado, indicó el reporte fiscal.
Aurelio Wilfredo Vásquez fue condenado a 258 años: 14 por agrupaciones ilícitas, 100 por dos homicidios agravados, 132 por 11 casos de robo agravado y 12 años por robo agravado tentado. Asimismo, Misael Alberto Hernández Hernández fue condenado a 62 años, de los cuales 14 años fueron por agrupaciones ilícitas y 48 por cuatro casos de robo agravado.
Dentro de la estructura criminal, 13 sujetos se desempeñaron como artilleros. Entre ellos estaba Moisés Antonio Pérez Rivera, quien fue condenado a 160 años de cárcel, 12 por agrupaciones ilícitas, 48 por cuatro casos de robo agravado y 100 por dos casos de homicidio agravado. Los también artilleros Juan Pablo Benítez Valladares y Jonathan Emigdio Erazo Portillo fueron condenados a 105 años de cárcel cada uno, por los delitos de agrupaciones ilícitas y homicidio agravado.
En la estructura criminal 15 sujetos fungieron como motoristas, entre ellos, Giovanni Antonio Peña López, condenado a 165 años; la Fiscalía demostró su participación en dos casos de homicidio agravado, por lo tanto, fue condenado a 50 años por cada hecho (100 años) y se le imputaron 60 años por cinco casos de robo agravado, más 5 años por agrupaciones ilícitas.
Finalmente, ocho personas se desempeñaron como marcadores y proveedores de armas de fuego para la estructura, entre ellos Luis Alonso Mejía Hernández, condenado a una pena total de 193 años, de estos, 128 años son por 16 casos de robo agravado y 60 por dos casos de homicidio agravado, mas 5 años por agrupaciones ilícitas.
La condena fue impuesta por el Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado de Soyapango, juez 3, luego de valorar toda la prueba que fue presentada por la Fiscalía durante la vista pública, que duró dos semanas.




