San Salvador. Gracias al trabajo de investigación liderado por la Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Oficina Central Nacional de Interpol San Salvador, se logró la captura de Jesús Reynaldo Requeno Ramos, quien es requerido por las autoridades de Estados Unidos; al sujeto se le acusa de haber cometido un homicidio y fraude para reclamar pruebas genéticas innecesarias y kits de pruebas de COVID-19. De esta operación el imputado recibió ganancias por su participación disfrazadas de remesas familiares.
El imputado es reclamado por los delito de homicidio doloso, y uso de arma de fuego en un delito violento, conspiración para recibir remuneraciones ilegales de un programa médico federal, fraude por redes, tráfico de datos privados médicos y lavado internacional de dinero.
Según las investigaciones, en enero de 2007, Requeno Ramos habría cometido un homicidio en el condado de Prince George, Maryland, y posteriormente huyó hacia El Salvador, donde permaneció durante casi 20 años.
El imputado fue ubicado mediante señas particulares, fotografías de capturas previas y peritajes de comparación facial. Además, las autoridades establecieron que utilizaba diferentes números telefónicos asociados a documentos de identidad, y se logró ubicarlo mediante un teléfono registrado a su nombre.
Requeno Ramos es requerido por el Tribunal del Condado de Prince George, Maryland, por un caso relacionado con homicidio doloso y uso de arma de fuego en un delito violento. En El Salvador, estos hechos son equivalentes al delito de homicidio agravado.
El imputado también es requerido por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Central de Florida, por conspiración para recibir remuneraciones ilegales de un programa médico federal, fraude por redes, tráfico de datos privados médicos y lavado internacional de dinero.
De acuerdo con la investigación, entre marzo de 2020 y julio de 2023, el sujeto habría operado desde El Salvador un centro de llamadas utilizado para obtener de manera ilegal datos personales de beneficiarios del programa federal Medicare.
Esa información después era utilizada por otros involucrados en Estados Unidos para desarrollar esquemas de fraude para reclamar pruebas genéticas innecesarias y kits de pruebas de COVID-19 no solicitados. Las investigaciones estiman que ambos esquemas generaron desembolsos ilegales por aproximadamente $7.5 millones.
Las ganancias obtenidas eran transferidas a través de operaciones internacionales y cuentas intermediarias para ocultar su origen. Parte de estos fondos habría sido enviada a Requeno Ramos como pago por su participación, bajo la apariencia de remesas familiares.
En El Salvador, los hechos atribuidos en este segundo proceso son equivalentes a dos casos de estafa agravada, revelación indebida de datos o información de carácter personal y lavado de dinero y de activos, conforme a la legislación aplicable al momento de los hechos.
La captura se realizó en horas de la noche, en cumplimiento de una orden administrativa de detención girada por la Fiscalía Adjunta para Asuntos Internacionales.


