Recién nacido falleció por aspirar heces fecales de una fosa séptica y madre aduce no saber que estaba embarazada

Litzardo Rivas; Julio 7, 2017

Cojutepeque, Cuscatlán. Evelin Beatriz Hernández Cruz, de 18 años, y estudiante de tercer año bachillerato en salud, afirmó que nunca supo que estuvo embarazada y además se negó a los controles prenatales, sin embargo, dio a luz a un niño de término, que fue encontrado muerto en el fondo de una fosa séptica de su casa, después de 12 a 24  horas de haber nacido vivo.

Esas acciones fueron calificadas por Fiscales de la Unidad de Delitos Relativos a la Niñez, Adolescencia y la Mujer de la oficina de Cojutepeque, como Homicidio Agravado, en perjuicio del recién nacido.

En la Vista Pública a cargo del Juzgado de Sentencia de Cojutepeque, se estableció con suficientes pruebas pericial, documental y testimonial, que la incriminada actuó con dolo, en contra de la vida de su hijo, porque incluso después de ingresar con hemorragia al Hospital “Nuestra Señora de Fátima” de Cojutepeque, el seis de abril del año dos mil dieciséis, y de diagnosticarle un parto vaginal intradomiciliar, negó que hubiere estado embarazada.

Incluso, la mamá llevó la placenta al centro hospitalario, cuando trasladó a la incriminada para que recibiera la asistencia médica.

El bebé fue encontrado ese mismo día, en el fondo de la fosa séptica de la vivienda de la incriminada, en caserío Los Vásquez, cantón El Carmen del municipio del mismo nombre, en la que el informe forense determinó que el niño nació vivo y que falleció a causa de haber aspirado material fitógeno, que no es más que heces fecales.

La pericia forense determinó que el bebé ya en el fondo de la fosa respiró y aspiró.

En el estudio social la incriminada aceptó haber mantenido una relación amorosa por varios años, con Henry David Vásquez Hernández, que hoy es un soldado destacado en la 5a. Brigada de Infantería de San Vicente.

Hernández Cruz, aceptó que cuando fue al servicio sanitario le “bajó algo caliente y grande” y se limpió”, pero nunca acepta que vio sangre, y en la inspección policial y Fiscal en la fosa no se encontró fluido sanguíneo ni  en ninguna parte de la casa, algo que contradice el hecho de haber dado a luz, según la pericia.

Otras de las pruebas testimoniales determinaron que la promotora de salud, visitó a la imputada en varias ocasiones por los rumores de que estaba embarazada, pero la imputada negó su estado de gravidez y a someterse a los controles.

La Jueza de Sentencia consideró que las pruebas de cargo demostraron la responsabilidad penal de la joven y la condenó a 30 años de prisión, por el delito de Homicidio Agravado.

 

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