De igual forma por el delito de actos arbitrarios, se han procesado a dos ex funcionarios del Vice Ministerio
de Transporte, por el otorgamiento de permisos de líneas a empresarios del transporte público de pasajeros,
violentando una Ley expresa que prohibía hacer esas concesiones.
Durante el periodo al que hace alusión este informe, se han procesado funcionarios y empleados de distintas
instituciones por delitos como el Cohecho, Prevaricato, Defraudación a la Economía Pública, Incumplimiento
de Deberes y Tráfico de Influencias, por mencionar algunas figuras de corrupción en la administración pública.
Durante el periodo en examen, han enfrentado la justicia: médicos, abogados, notarios, policías y fiscales y
jueces, por su participación en hechos constitutivos de delitos, donde la Institución, ha realizado su mejor
esfuerzo en fundamentar las investigaciones para garantizar el éxito procesal de los casos.
Señores diputados, ustedes como representantes del pueblo, me eligieron para que yo diera cumplimiento
a las funciones constitucionales, entre ellas defender los intereses de la sociedad y del Estado, como se han
podido dar cuenta, durante mi gestión, se han investigado, procesado y obtenidos resultados condenatorios
contra las estructuras delincuenciales que comenten homicidios, extorsiones, robos, así como personas que
prevaleciendo de su cargo como Funcionarios Públicos, han sustraído fondos que les pertenecen a todos los
salvadoreños, en detrimento de las personas más pobres de este país, y reiterarles que no claudicarle todos los
días de mi mandato en ejercitar dichas facultades conferidas.
De tal forma que los resultados que ahora les presento hablan de nuestro trabajo, la Fiscalía se está moviendo
y está avanzando hacia su necesaria reorientación que exigen los tiempos de cambio profundo que vivimos,
pero sobre todo es un imperativo ante la delincuencia que debemos combatir.
Porque la criminalidad actual no es la misma de hace diez años, ha evolucionado en su accionar, en su
capacidad de actuar al margen de la ley, en la disponibilidad de recursos y en su capacidad de infiltrar
y corromper, es por ello que no podemos quedarnos anquilosados y eludir responsabilidades, y en este
desafío de país, les pido en nombre de las víctimas, que nos acompañen aprobando o reformando aquellas
leyes que requiere la actual situación y dotando a la institución de los recursos adecuados, de acuerdo a las
responsabilidades y facultades conferidas.
Atentamente,