Revista Fiscalía en Acción / 76
niño debe realmente lograr tan-
to como pueda soñar.
Nunca debemos olvidar que
Dios nos otorgó el poder de la
razón para que hiciéramos su
trabajo aquí en la tierra, por
eso, necesitamos un cambio de
actitud, para recuperar la con-
fianza y mostrar a la gente que
estamos trabajando por ellos y
velando por sus intereses, tene-
mos que comenzar a actuar de
ese modo.
Debemos olvidarnos de la po-
lítica de 24 horas, implacable,
de publicidad negativa, tóxica,
agresiva, cerrada, la que no nos
hace avanzar.
El combate al crimen, que rea-
lizo con toda devoción y firme-
za, lo llevo a cabo pensando en
que las nuevas generaciones no
tengan que vivir el padecimien-
to de violencia que hoy estamos
viviendo.
Mi propuesta y mi accionar son
de orden y de autoridad demo-
crática, el cumplimiento de mi
deber como fiscal general no
me conduce a la saña, ni al odio,
ni a pasiones, no tengo posicio-
nes emotivas frente a los delin-
cuentes: asumo posiciones de
autoridad.
Frente a la conciencia digna de
miles y miles de salvadoreños,
y de los ojos visores del mundo,
porque seguiremos haciendo
historia, en nuestra tierra, con
nuestro trabajo diferente, justo
por el bien del país.
Nunca desmayemos, porque la
vara y el cayado de Dios van de-
lante de nosotros.
Dios nos bendiga y nos de fuerza.
Muchas gracias.