Padre e hija engañan a sexagenaria con maleficios y la estafan con $ 105 mil

Litzardo Rivas; mayo 12, 2017

San Miguel. Víctor Reynaldo Espinoza Lovo, de 56 años; y su hija Ana Mercedes Espinoza de Martínez, 35 años; se aprovecharon de una sexagenaria, a quien le hicieron creer que necesitaba que le sanearan su dinero y sus propiedades de “maleficios”, por lo que lograron estafarla con 105 mil dólares.

La Fiscal del caso de la Unidad de Patrimonio Privado de la oficina de San Miguel, demostró en juicio que los imputados cometieron el delito de Estafa Agravada, pero el Juzgado Primero de Sentencia de la cabecera departamental, les impuso la pena mínima de cinco años.

El padre y la hija, quienes de dedicaban a vender medicina natural, se ganaron la confianza de la víctima de 61 años, en el año 2014, aplicándole inyecciones y pastillas para sus dolencias de salud, incluso para otros familiares.

Pero Mercedes Espinoza de Martínez, le hizo creer a la sexagenaria  que los medicamentos eran recetados por un médico naturista, de nombre Luciano Alvarado, y le facilitó un número de teléfono celular para que se comunicara directamente.

Tras varias conversaciones, el supuesto médico, le solicitó un préstamo de cinco mil dólares porque le habían secuestrado a su hijo. La víctima se les facilitó.

Posteriormente, el presunto médico, convenció a la mujer que “le estaban haciendo maleficios” y que se los habían enterrado en sus propiedades, por lo que mercedes Espinoza de Martínez, se los fue a desenterrar.

Esta acción les permitió a los timadores, otra serie de prácticas para “purificarle el dinero y las propiedades” a la víctima, que consistían en esconder debajo de su cama recipientes con diferentes cantidades de dinero, entre mil 500 y tres mil dólares, que desaparecían.

El convencimiento en el que hicieron caer a la mujer, llegó a al extremo de que hipotecó algunas propiedades e hizo préstamos de dinero que les entregó a los dos imputados, que en total sumaron 105 mil dólares.

Las investigaciones Fiscales determinaron además, que el número telefónico al que la víctima se comunicaba con el supuesto médico estaba a nombre de Mercedes Espinoza de Martínez.

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